Reflexología Podal


UN POCO DE HISTORIA

Desde hace 5.000 años y por muchos siglos, el masaje en los pies fue utilizado en China y en la India. Los chinos daban mucha importancia a los pies en el tratamiento de las enfermedades. En el año 1017 d.C. Wang Wei marcaba los puntos más importantes de Acupuntura en una figura humana de bronce. Al aplicar esos puntos sobre el paciente, también trataba los bordes interno y externo de los pies, junto con presiones centradas en el dedo gordo.

En Egipto se han encontrado tumbas con frisos que representan claramente figuras y dibujos de manipulaciones terapéuticas practicadas por los médicos de los faraones. Muestran a hombres dando y recibiendo masajes en los pies y las manos. Hay otras teorías que mantienen que los primeros en utilizar las presiones sobre los pies fueron los indios Cherokees de Carolina del Norte, los cuales a su vez, heredaron este conocimiento de los incas.

El norteamericano William Fitzgerald (1872-1942), otorrinolaringólogo y una personalidad médica completa, provocó la atención en el mundo occidental en el masaje de los pies. Sus observaciones le llevaron a la conclusión de que realizando presiones sobre ciertas partes del cuerpo, a veces no era necesario utilizar anestesia en algunas pequeñas operaciones de nariz o garganta. Poco a poco pudo trazar un mapa de estas zonas de modo sistemático. Así surgió la teoría según la cual el cuerpo humano puede considerarse atravesado longitudinalmente por diez meridianos que lo dividen en otras tantas zonas, cada una de las cuales contiene órganos y partes del cuerpo cuyos reflejos se encuentra en la zona correspondiente de los pies y de las manos.

El periodo que siguió hasta los años 30 fue de menor interés hasta que Eunice D. Ingham, enfermera y masajista, retomó el método con un diagrama más sistemático, y a diferencia del método de Fitzgerald (basado en las manos), éste se centró en los pies, desarrollando de esta manera la Reflexología Podal.

En los años 70 el masaje zonal llega al continente europeo, donde se practica y enseña con ligeras variantes introducidas por la suiza Heidi Nasafret, enfermera y fisioterapeuta, siempre basándose en sus experiencias.


¿QUÉ ES LA REFLEXOLOGÍA PODAL?

Los masajes reflejos basan su técnica en la aplicación de estímulos sobre áreas que se hallan alejadas de los órganos o las zonas afectadas, las cuales suelen presentar patologías locales. La reflexoterapia parte de la base de que en nuestro organismo existen zonas o meridianos que lo recorren, por donde fluye la energía. Este hecho se ha podido comprobar recientemente en unos estudios realizados en el Hospital Necker, en Francia. El Dr. Jean-Claude Darras, médico del pabellón nuclear del citado hospital, y acupuntor, ha conseguido bajo la dirección del profesor De Vemejoule, demostrar la existencia de estos canales de energía fotografiando los meridianos.

Reflexología 1

Estimulando o trabajando cualquier zona del pie, se afecta a la totalidad de la zona refleja correspondiente. Por ejemplo, trabajando el área refleja de los riñones en el pie, revitalizamos y equilibramos la zona, mejorando el funcionamiento de este órgano.
El sistema nervioso, como órgano de comunicación, coordinación y regularización de las diferentes estructuras y funciones del organismo, es el que permite la aparición de múltiples reacciones reflejas en nuestro cuerpo.

Las principales acciones de la Reflexología Podal son:

– Mejorar la circulación sanguínea y aumentar la temperatura, sobre todo en las piernas.
– Disolver los sedimentos y residuos en el punto de origen de los bloqueos energéticos, percibidos en forma de granulaciones o cristales.
– Liberar y desbloquear la energía del organismo.
– Normalizar el funcionamiento orgánico y glandular, estimulando o inhibiendo, de acuerdo con las necesidades. Se produce un aumento del metabolismo, descongestión de órganos y estímulo del sistema inmune.
– Relajación física y mental, indispensable para el buen equilibrio general, ya que si la corriente energética es buena, la circulación sanguínea y linfática circula libremente. Como consecuencia, nuestro organismo mantendrá el orden y la armonía. Reduce el estrés, tensión y ansiedad, induciendo a un profundo estado de relajación y bienestar.
– Limpia el cuerpo de toxinas e impurezas, si cualquiera de los sistemas de eliminación (linfático, excretor y tegumentario) se bloquea, o su función se hace lenta, los residuos y toxinas se acumulan en las células. La Reflexoterapia ayuda a que nuestro organismo elimine los productos de desecho.

La Reflexología Podal equilibra la totalidad del sistema y revitaliza la energía.