EL PASO DEL TIEMPO

“Y parece que la vida quiere hacer del paso del tiempo una guillotina, una trituradora de sueños” (Miss Cafeína – Mira como vuelo)

Siempre me ha parecido impresionante cómo las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, como accidentes, enfermedades casi fulminantes, o depresiones profundas, en sus propias carnes o en las de algún ser querido, cambian su concepto de la vida radicalmente… Y el motivo es el tiempo… el tiempo que creemos tener… ¿Y es necesario haber tenido una experiencia de ese tipo para tomar conciencia de nuestro tiempo? ¿Para darle el valor que realmente tiene?

El tiempo, que está tan presente en todo, que se mezcla, se esconde…y sea como sea, se nos va… Al tiempo nadie puede hacerle trampas… Hemos querido controlarlo, poniéndole segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años… Hemos querido medirlo para no temerlo… Pero al tiempo no se le pueden poner números… No podemos pararlo cuando estamos en lo más alto, ni adelantarlo cuando la vida se nos amarga. El tiempo, que a veces va a nuestro favor y nos ayuda a curar heridas, y otras en cambio nos arrasa robándonos la magia. Así que sí…es importante el tiempo…si.

Con el tiempo sólo se puede hacer una cosa: darle de comer… Llenarlo.

dali-tiempo-es-relativoCuando somos niños “lo petamos”, tenemos tanta energía, que sin tener la intención, lo acompañamos de curiosidad, valentía, ilusión… y las cosas, las personas, las experiencias, pasan a toda velocidad. Es la inconsciencia la que nos permite llenarlo cuando somos niños. Curiosamente, lo mismo que cuando vamos creciendo, hace que dejemos de alimentarle. Porque cuando uno va creciendo, empieza a acompañar al tiempo de miedo, conformismo y desilusión…y perdemos la perspectiva. Nos olvidamos, hacemos nuestro mundo más pequeñito, nos cortamos las alas, y vamos tirando… Perdemos la consciencia y sólo alguna vez, cuando nos ponemos a recordar batallitas con los amigos o la familia soltamos un: “ay cómo pasa el tiempo…”, y a seguir con nuestras vidas. Se nos va, se nos escapa… El tiempo no es el despertador cuando suena a las 7 de la mañana. El tiempo es cuando no suena un sábado por la mañana… y lo disfrutas remoloneando  entre las sábanas. Al tiempo hay que llenarlo de recuerdos, de proyectos y de nuevas ilusiones… y no se trata de vivir ni en el pasado ni en el futuro. El tiempo es hoy. Es el tren que está pasando delante de tus narices, sin paradas, sin marcha atrás, sin freno ni acelerador. Ayer fue, mañana será, solo eres hoy, ahora.

El tiempo es tu bendito tesoro, y es tuyo, o mejor dicho, puedes hacerlo tuyo. Nadie puede decirte qué hacer con él: “no pierdas el tiempo con esto o con lo otro”. Emplea tu tiempo en lo que a ti te dé la gana, en lo que quieras: en reír, bailar, besar, cantar, correr, llorar, saltar… Porque el tiempo es relativo… Lo que para uno es una pérdida de tiempo para otro puede ser la gran batalla de su vida, la más gratificante. Y cuando  sientas que lo que estás haciendo no suma, no llena, no engorda… entonces sí, gira el timón y pon rumbo a otro lugar, a otra persona, a otra emoción… Dale el valor que tiene. Y no pienses en los resultados.  Porque los resultados son del mañana. Porque ese pensamiento pertenece al miedo, y porque los resultados, positivos o negativos, siempre llegan y siempre llenan.

paso-del-tiempoTenemos una vida, de una duración indefinida. Sólo una, que sepamos. Los días nunca van a tener más de 24 horas. Y aunque todo es relativo, tenemos tantas opciones, tanto donde elegir, que a mí se me hace poco. Voy a dejar de mirar el reloj, y voy a llenar mi tiempo de sonrisas que arrancar, de baños calentitos los domingos de invierno, de regalar consejos a mi sobrina, de abrazos que me salgan del alma, de bailes arrítmicos y otro más rítmicos, de decir tantos te quiero como a mi barriga le dé la gana,  de lametones de mis perros,  de pizzas que luego no te dejan dormir,  de copitas de vino con las amigas, de gente nueva que me enseñe su mundo, de curas de sueño,  de noches de charlas eternas, de besos que dejen sin aliento, de películas, canciones y libros que me pongan los pelos de punta,  de  sentirme preciosa con mi vestido nuevo, de miradas que atraviesen, de respirar aire puro, de desafinar cantando a voces en el coche, de hacer fotos de mis pies a la orilla del mar. De luchar, en definitiva por todo aquello que quiero hacer antes de que la guillotina, me alcance y se atreva a ponerse a triturar… ¿me dará tiempo a todo?….

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