Aromaterapia

La Aromaterapia consiste en el uso de los aceites esenciales (partes grasas extraídas de las plantas) para mejorar la salud física y mental, mediante la aplicación de éstos en la piel, por inhalación o incluso ingiriéndolos.

Debido a la alta concentración de principios activos de los aceites esenciales, en el caso de su uso tópico son diluidos en aceites vegetales (salvo alguna excepción como la lavanda), también con numerosas propiedades terapéuticas, tanto vía externa como interna. También podemos preparar diferentes fórmulas con arcillas orgánicas o gel de aloe vera, obteniendo mascarillas, cremas, emplastos, champús, gel, jabones…

Aceites esenciales 2Los aceites esenciales son antisépticos y antibióticos (actúan contra virus y bacterias), aumentan el sistema inmunitario (interfieren en la fagocitosis, acción del bazo, acción del timo) y son citofilácticos (promueven la regeneración celular, e impiden la creación y proliferación de células dañadas o distorsionadas).

 

El término aromaterapia fue acuñado por primera vez en el año 1.928 por René-Maurice Gattefossé, un químico francés que trabajaba en la empresa perfumera de su familia, quién quedó fascinado por las posibilidades terapéuticas de los aceites tras descubrir, por accidente, que la lavanda curaba con bastante rapidez una quemadura que se había hecho en la mano y ayudaba a prevenir las cicatrices. Además de esto Gattefossé también se dio cuenta del alto poder antiséptico de algunos aceites esenciales, incluso mayor que el que presentaban muchas sustancias químicas utilizadas en tal fin en aquella época.

Otro médico y científico francés, el doctor Jean Valnet, utilizó los aceites esenciales como parte de un programa con el que trató con éxito ciertos desordenes específicos, tanto médicos como psiquiátricos. Durante la guerra los usó a bastante escala en el tratamiento de las heridas en el campo de batalla, y se dio cuenta enseguida de que constituían una terapia de un potencial enorme.

Aceites esenciales 1La obra de Valnet fue estudiada por Marguerite Maury, era bioquímica, no médica, y no sentía confianza en la prescripción de esencias para uso interno. Aplico sus investigaciones a sus terapias de belleza, en las que se proponía revitalizar a sus clientes creando un complejo aromático estrictamente personal que adaptaba al carácter de la persona y a sus particulares problemas de salud. De aquí que yendo mucho más allá de cualquier simple objetivo estético, las esencias perfumadas, cuando son seleccionadas correctamente, equivalen a muchos agentes medicinales.

Por lo tanto los aceites esenciales son una gran herramienta terapéutica, además de ingredientes esenciales en el campo de la cosmética. Nos dan la posibilidad de elaborar cremas, aceites, jabones, bálsamos…de excelentes cualidades en ambos campos.